Nos puede parece un sistema muy moderno, el radiar calor desde el suelo de la vivienda, pero en realidad en los pueblos de España, hace años ya se instalaban tubos para agua caliente, que emanaban temperatura alta para mantener la casa con esa sensación de bienestar. Con la calefacción radial

terrazo, cerámica o baldosas, lo mejor para la calefaccion radial

El calor sube y el frío baja, por eso la calefacción radiante ya sea por agua o electricidad es un sistema muy eficaz y económico. Es recomendable la instalación cuando se está construyendo o remodelando la casa.

Los tubos van por debajo del suelo, el piso de cerámica es el ideal, aunque la madera también se puede instalar con ciertas restricciones y precauciones. Hay que tener en consideración que el calor directo hace que el parquet pierda humedad y cambia de forma, pues se expande o encoje según el frío o calor.

sistema radial, antes de poner suelos, perfecto para botánica

La calefacción por agua radial es perfecta para jardines y espacios cerrados para plantas. Es un sistema que resulta económico a la larga, pero insistimos en las precauciones que hay que tomar si ponemos parquet. La temperatura tendrá un máximo, no pudiendo sobrepasar los 28ºC, los muebles también se deterioran si son de madera pues les ocurre lo mismo cambia su volumen con el calor directo, las alfombras y moquetas condensan y concentran el calor , es conveniente mantener un grado de humedad en los ambientes para que no se dañe la madera. Consultar con los profesionales instaladores de Calor Radiante.
Pero en suelos de cerámica no hay mayor problema, los tubos radiantes se instalan en el piso antes de tapar, y en las paredes para reforzar la intensidad del calor. La calefacción radial tiene una larga existencia en países del centro de Europa, en Suecia es muy usual en las casas y chalets, algo muy confortable sentir calor en los pies, en estas ciudades que aguanta heladas y nevadas muchos meses al año. Economizan un porcentaje alto en energía y se mantiene el hogar mucho más tiempo a temperaturas agradables.

La calefacción radiante puede ser por agua o eléctrica. Los tubos para el agua son especiales, de una gran resistencia para las altas temperaturas y los cambios ante las heladas.

Calor muy confortable y económico en invierno, con la posibilidad de  refrigerar con humedad en verano.